Friday, October 20, 2017

La búsqueda de ayuda represiva del gobierno argentino contra el pueblo Mapuche es un acto de violencia criminal e ilegítimo de parte del gobierno de Chile

Las repercusiones de la represión e incapacidad política de los diferentes gobiernos en Chile determinan problemas gravísimos para el pueblo Mapuche e impiden el desarrollo político, social y económico. La dictadura mantiene el control y daña al país entero. El gobierno actual patrocina el abuso y la guerra sucia. La denuncia del Vocero de Todas las Tierras, Aucán Huilcaman expone el trasfondo de las intenciones de los gobiernos actuales y anteriores.
http://radio.uchile.cl/2017/10/19/aucan-huilcaman-mahmud-aleuy-debe-tomar-sus-maletas-e-irse/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+radiouchile+%28Diario+y+Radio+UChile%29

El Pueblo Mapuche tiene un larga historia de vida en ambos lados de la Cordillera de los Andes en zona Sur. De ambos lados de Cordillera: ellos supieron unirse y luchar contra los conquistadores y ser fundamentales para su derrota. En Chile Wallmapu es todo el territorio: Mar y tierra, así como el Puelmapu son las tierras Mapuche al Este de la cordillera, es decir, lo que está en Argentina. 

Los españoles habían aceptado el derecho Mapuche sobre las tierras del Rio Bio-Bio hasta la isla de Chiloé. Como en Argentina, esto es, La "república argentina" en sus primeros años se lanzó en la llamada Guerra de las Pampas. Fue un enorme intento genocida que, aunque masivo, no consiguieron el exterminio total Mapuche y el pueblo Mapuche ha seguido luchando por sus derechos. Del lado chileno el esfuerzo llamado de la Pacificación de la Araucanía, que era un esfuerzo genocida del lado oeste de la Cordillera, en ningún momento reconocieron con la llamada "Independencia" el que esta reconociera de hecho la libertad del pueblo Mapuche -de sus cultura, idioma, de sus derechos y de la inviolabilidad de los mismos, de su tierra y recursos. La Aristocracia chilena aceptó interesadamente los ofrecimientos que les hacía, por ejemplo, los ingleses, para invadir y apoderarse de tierras en el Norte. Inglaterra le ofreció, mediante algunos allegados, como la familia de los Edwards, dueños del instrumento político controlador del país: El Mercurio. La familia Edwards mediante su diario ha siempre manipulado la historia, elegido sus enemigos a los que supo perseguir, postergar, eliminar. Así, siempre que siempre apoyaron los ataques desde las tierras imperiales de los EEUU, luego de que estos reemplazaran a los ingleses. Al hacer la guerra contra Bolivia y Perú, ellos fueron pilares en esa guerra fratricida contra Perú y Bolivia. El apoyo político y en material de guerra obtenido de Inglaterra se vio bien pagado por el control del Salitre y tierras ricas en minerales. En el arribismo clasista la aristocracia chilena Chile permitió el enriquecimiento inglés y luego de los EEUU, a expensas de nuestros pueblos... Aún ahora siguen insistiendo en que el pueblo Mapuche es "enemigo". No cejaron de hacer lo mismo hasta que consiguieron asesinar a Allende y establecer la dictadura que tanto les agrada y defienden.

Como Inglaterra era la potencia Imperial... se infiltraba por todos lados. Por las tierras del Sur, del continente, otros ingleses ocuparon tierras de ambos lados de la cordillera. Allí se desarrollaron inmensas empresas de ganado ovejuno que promovieron la toma de tierras chilenas por Argentina. No olvidemos que individuos como Mister North, también conocido como el "Coronel del Salitre" fuero personajes clave en la "domesticación" chilena para aceptar la Pax Britannica y, que luego, se continuaría en la Pax Americana. Siempre en contra de los pueblos originarios y nacionales. En Chile  los colonos ingleses (y en Argentina) sus políticas contribuyeron al exterminio de Onas (o Selk'man / Tehuelches), Yaganes, Kaweshkar (o Alacalufes) Para "proteger" a las fortunas que se hacían con el ganado ovejero, se puso en práctica el pago por una naríz o un par de orejas de estos Onas, como prueba real de su eliminación. Eso permitió que la producción de lana fuese tan grande: se había prohibido que los onas cazaran ovejas. Los Onas eran un pueblo migrante, cazador, pero Tierra del Fuego había sido fraccionada con cercas y todo tipo de alambrados que impedían la caza natural que ellos tenían originalmente: fueron condenados a morirse de hambre. Los colonos ingleses, prefirieron matarlos antes, para acelerar "el progreso" pagaron en dinero a mercenarios que "limpiaron esa tierras de estos cazadores indígenas, salvajes".

Algunas notas de la historia:
"Por si no fuera poco, McLennan pagaba una libra esterlina por cada oreja de los onas. Luego la exigencia pasó a ser más drástica, ya que se comenzó a exigir los genitales y cabezas de los indígenas.  http://www.biobiochile.cl/noticias/2015/06/07/popper-y-mclennan-los-responsables-del-exterminio-selk-nam-en-tierra-del-fuego.shtml 
"La sociedad selk´nam será, sin duda, reconocida como un ejemplo clásico de una auténtica cultura tradicional cazadora-recolectora, rica, vibrante y perfectamente adaptada a su medio.

Intercambio mortal. Los indígenas intentaron establecer relaciones de intercambio de bienes con los nuevos pobladores, recibiendo alcohol y yerba mate a cambio de pieles, plumas y carne de guanaco. La instalación por el gobierno chileno del Fuerte Bulnes, en 1843, y de Punta Arenas, en 1848, fue un proceso colonizador del territorio tehuelche. En 1853, al iniciarse la colonización de ese territorio por la Sociedad Exploradora de Tierra del Fuego, había 2.500 aonikenk"   http://www.sinia.cl/1292/articles-29104_recurso_3.pdf

No es por casualidad que en Chile se haya desarrollado una cultura opresiva y racista, que se permite más ahora, en las últimas cuatro décadas, recurrir a la persecución, despojo y aterrorizar a los niños y comunidades. Y esto, para el Sr Aleuy y todos los gobiernos que han aumentado la represión, es no querer actuar políticamente, sino solo pensar en reprimir. En tratar al pueblo Mapuche como el enemigo. Si miramos la historia por diversos lados del mundo el exterminio de poblaciones originarias se debía, fundamentalmente, a que se "necesitaba desplazar y/o exterminarlos para aprovecharse de las mejores tierras y demás alto potencial en minerales, pesca, petróleo...  

"La reunión entre Aleuy y Bullrich" (a la que se refiere Aucán Huilcamán, Vocero Mapuche de todas las tierras sobre el actuar del represivo subsecretario de Interior de Chile, el disque socialista Mahmoud Aleuy que parece no entender sino su torpeza) y la ministra de Seguridad de Argentina) ha sido, en este siglo XXI, con el claro interés de eliminar a los pueblos Mapuche, cerrarles la frontera usando fuerzas armadas o militarizadas. Una forma de acusarlo como terroristas e impedirles mantener sus relaciones incluso familiares de pueblos que siguen siendo hermanos y que, este Ministro Aleuy no sabe ni quiere resolver el problema político de respetar al pueblo Mapuche. Él fuerza la represión que sabemos bien, nunca funciona. Estos actos están absolutamente reñidos con los principios de protección de los pueblos originarios. Actúa como conquistador y, el mismo Estado chileno se cree permitido separar al Mapuche de sus hermanos por el mero hecho de creer firmemente, como cualquier pueblo, que sí tienen derechos específicos. ¿Hasta cuándo? En tiempo electoral y electoralista ilegítimo - por la impuesta constitución vigente del dictador, hemos escuchado al candidato, Sr Piñera, ha hecho la promesa de que en su gobierno (el próximo, que dice tener asegurado con una abstención probable de un 50-60 %) esta represión va aumentar. Dice "que lo hará con más inteligencia", es decir, más represión: militares estacionados, armamentos, desalojos, negar mejores condiciones de vida para el pueblo más empobrecido del país... ¿De eso está hablando? La mentalidad de la dictadura no reconoce serlo, pero sí busca provocar y ganar su "guerra sucia" a como sea.  "Tanto va el cántaro al agua que al final se quiebra" es lo que dice un dicho popular...


Thursday, September 28, 2017




Esta nota que sigue ha sido escrita por Leonardo Boff, conocido crítico de la la situación brasileña, y que muestra como esa realidad se va dando, "evolucionando", para siempre servir a quienes debe servir

Boff, es un reconocido teólogo e incansable luchador por las ideas democráticas y que denuncian las violaciones de los derechos humanos. Es muy interesante...  casi un espejo en el que podemos mirarnos. Muchas analogías se dan con Chile... por mucho que la burguesía y mediocridad chilena pretenda ser "muy auténtica", casi primer-mundista.

Recomiendo la lean... con cuidado:

http://www.nodal.am/2017/09/brasil-estamos-ya-plena-dictadura-civil-leonardo-boff/

Lo que vivimos actualmente en Brasil no puede ni siquiera ser llamado democracia de bajísima intensidad. Si tomamos como referencia mínima de una democracia su relación con el pueblo, el portador originario del poder, ella se niega a sí misma y se muestra como una farsa.
Para las decisiones que afectan profundamente a todos, no se discutió con la sociedad civil, ni siquiera se escuchó a los movimientos sociales ni a los cuerpos de saber especializado: el salario mínimo, la legislación laboral, la previsión social, las nuevas reglas para la salud y la educación, las privatizaciones de bienes públicos fundamentales como es, por ejemplo, Electrobrás y campos importantes de petróleo del pre-sal, así como las leyes que definen la demarcación de las tierras indígenas y, lo que es un verdadero atentado a la soberanía nacional, el permiso de vender tierras amazónicas a extranjeros así como la entrega de una vasta región de la Amazonia para la explotación de variados minerales a empresas extranjeras.
Todo está siendo hecho por PEC, por decretos o por medidas provisionales propuestas por un presidente, acusado de dirigir una organización criminal y con un apoyo popular bajísimo, que no alcanza al 5%. Las propuestas han sido enviadas a un parlamento con el 40% de sus miembros acusados o sospechosos de corrupción.
¿Qué significa tal situación sino la vigencia de un Estado de excepción, o incluso más, de una verdadera dictadura civil? Un gobierno que gobierna sin el pueblo y contra el pueblo, ha abandonado el estatuto de la democracia y ha instado claramente a una dictadura civil. Es lo que estamos viviendo en este momento en Brasil. Bajo la perspectiva de quien ve la realidad política desde abajo, desde las víctimas de este nuevo tipo de violencia, el país se asemeja a un avión sin piloto en vuelo ciego. ¿Hacia dónde vamos? Nosotros no lo sabemos. Pero los golpistas lo saben: a crear las condiciones políticas para traspasar gran parte de la riqueza nacional a un pequeño grupo de empresas que, según el IPEA, no pasan del 0,05 de la población brasileña (un poco más de 70 mil multimillonarios), que constituyen las élites adineradas, insaciables y representantes de la Casa Grande, asociadas a otros grupos de poder antipueblo, especialmente a unos medios de comunicación que siempre apoyaron los golpes y no aprecian la democracia.
Dice Boff: "Transcribo un artículo de un atento observador de la realidad brasileña, que vive en el semiárido y participa de la pasión de las víctimas de una de las mayores sequías de nuestra historia: Roberto Malvezzi. Su artículo es una denuncia y una alarma: De la dictadura civil a la militar.
«Antes del golpe de 2016 sobre la mayoría del pueblo brasileño trabajador o excluido, ya comentábamos en Brasilia, en un grupo de asesores, sobre la posibilidad de una nueva dictadura en Brasil. Y nos quedaba claro que podría ser simplemente una “dictadura civil”, sin ser necesariamente militar. Sin embargo, igual que en 1964, ella podría evolucionar hacia una dictadura militar. En aquel momento muy pocos creían que el gobierno podría ser derribado.
Para mí no hay duda alguna de que estamos en plena dictadura civil. Son un grupo de 350 diputados, 60 senadores, 11 ministros del Supremo, algunas entidades empresariales y las familias dueñas de los medios de comunicación tradicionales los que han impuesto una dictadura sobre el pueblo. Las instituciones funcionan, como dicen ellos, pero contra el pueblo y sólo a favor de una reducidísima clase de privilegiados brasileños. Claro que conectados siempre con las transnacionales y los poderes económicos que dominan el mundo.
Por lo tanto, nosotros, el pueblo, hemos sido dejados fuera, excluidos). Todo es decidido por un grupo de personas que, contadas con los dedos, no deben llegar a mil en el mando, con un grupo un poco mayor participando indirectamente.
Sucede que el golpe no se cierra, no se concluye, porque la corrupción, vieja fórmula para aplicar golpes en este país, es visible hoy gracias a los medios de comunicación alternativos presentes y cada vez más poderosos. La corrupción está en todos los niveles de la sociedad brasileña, sobre todo en los hipócritas que levantan esa bandera para imponer sus intereses.
Pero la corrupción es sólo el pretexto. Según la visión de Leonardo Boff, el objetivo del golpe es reducir Brasil, que funcione sólo para 120 millones de brasileños. Los 100 millones restantes tendrán que buscar cómo sobrevivir con apaños, limosnas, participando en pandillas, y en tráfico de armas y drogas.
En este momento comienzan a aparecer señales del verdadero pensamiento de quien está en el mando: una reunión de la Masonería, un general contando lo que anda entre bastidores, los viejos medios con la opinión de “especialistas”, los nostálgicos de la antigua dictadura diciendo en los medios sociales que “quien no es corrupto no debe tener miedo de los militares”.
En fin, están planteando la posibilidad de la dictadura militar. Para el pequeño grupo que ha dado el golpe es excelente, la mejor de las salidas. Nunca fueron demócratas. No les gusta el pueblo. Incluso en esta Cámara y en este Senado pocos van a perder sus cargos o ir a la cárcel.
Lo peor de una dictadura civil o militar es siempre para el pueblo. Las nuevas generaciones no conocen la crueldad de una dictadura total. Hiela el alma el silencio de la sociedad ante las declaraciones del mencionado general».
Que Dios y el pueblo organizado nos salven.
(*) Teólogo y filósofo. Columnista del diario Jornal do Brasil.

Comentario desde la realidad chilena, como "su dictadura" se adapta sin aceptar cambiar nada...

El imperio, con Obama, mostró que es posible (y él lo hizo necesario) que exista "flexibilidad" en los golpes de Estado que se vayan imponiendo por el mundo. (La "radicalización de Trump nada cambia... ) Los bombazos criminales que se dan por todos lados -Siria, Afganistán, Irak donde la vida es aplastada sin asco- pueden ser reemplazados eficientemente con Golpes Parlamentarios (caso de Brasil y Paraguay) y hasta llamarlos simplemente civiles. Incluso golpes en los que la guerra puede ser llevada adelante (con invasiones como la de Vietnam, o las brutales como la de Chile, Argentina y las anteriores en Venezuela. Por lo demás, nada les impide "volver a cambiar": es el caso de que el imperio hoy, con sus limpiabotas y chupa-sangres, hoy piden la agresión directa, militar.

El caso de Brasil es muy particular... Si no perdemos de vista que Brasil es un gran país, bien podemos como Chile se parece mucho a este proyecto de dictadura civil... Chile, en su post-dictadura, ha tenido a las grandes fortunas y el imperio detrás, determinando cada paso y quienes se benefician. Los militares en Chile, en su represión insensata, abusiva, tanto mataron y reprimieron... y luego se mezclaron en el fraude a manos llenas. Como se hizo notorio, ahora empezaron a esconderse... a medida que muchos se enriquecían.  Buscaron esconderse detrás de un aparato estatal (al que llaman "democrático") y que funciona con un Parlamento basado en el cohecho y resultante de elecciones que no convocan sino a una 40% -la abstención es ya en las dos últimas elecciones nada menos que un 60% el que no vota).
Al mismo tiempo los ricachones como Piñera buscan ser el poder - con Luksic, Angelini, Paulmann, Matte y otros bandidos similares- y exigen represión a los "peligrosos" como el pueblo Mapuche que saben que jamás va a renunciar a la lucha por sus derechos. Las fuerzas Armadas, al exigir ser perdonados, dejados que hagan sus robos tranquilos, saben que han sido claramente identificados como causantes y el pilar de la injusticia e inequidad. Los Militares (con Carabineros, Aviación y Marina saben que se les conoce en sus intereses fundamentales. Por ello están dispuestos a jugar el juego de mantener la dictadura... con cualquier nombre que se quiera. A los Mapuche sí que quieren eliminarlos... para ello cuentan con la mentira constante del duopolio (des)informativo y de los sectores de las forestales, minera, bosques, agua y energía... que son los que les ayudan a criminalizar al mapuche y buscar eliminarlos. (También en Argentina sucede esto y el gobierno Bachelet se une al corrupto y mano-dura Macri para hacer la guerra sucia juntos).

Mirar la realidad regional es importante. Las fuerzas de los poderes fácticos están en esta misma visión: Apoderarse de todas las riquezas, compartirlas con el imperio y entre los "que lo merecen".
Las dictaduras bien pueden ser civiles... mientras funcionen. Las declaraciones de los generales es que "los dejen tranquilos y ellos garantizarán a los potenciales impertinentes (Mapuche, trabajadores, pescadores, profesores, estudiantes organizadores, estudiantes, pescadores... el que se ponga en el medio están dispuestos a barrerlos...
Piñera y muchos candidatos están dispuestos a jugar el juego... Pero ya con 44 años post dictadura criminal y dictablanda,  deberíamos leer mejor la historia reciente.

Gracias Leonardo Boff por abrir espacios de comprensión

Golpes duros, parlamentarios, blandos e incluso civiles... pero siempre golpes.




Esta nota que sigue ha sido escrita por Leonardo Boff, conocido crítico de la la situación brasileña, y que muestra como esa realidad se va dando, "evolucionando", para siempre servir a quienes debe servir

Boff, es un reconocido teólogo e incansable luchador por las ideas democráticas y que denuncian las violaciones de los derechos humanos. Es muy interesante...  casi un espejo en el que podemos mirarnos. Muchas analogías se dan con Chile... por mucho que la burguesía y mediocridad chilena pretenda ser "muy auténtica", casi primer-mundista.

Recomiendo la lean... con cuidado:

http://www.nodal.am/2017/09/brasil-estamos-ya-plena-dictadura-civil-leonardo-boff/

Lo que vivimos actualmente en Brasil no puede ni siquiera ser llamado democracia de bajísima intensidad. Si tomamos como referencia mínima de una democracia su relación con el pueblo, el portador originario del poder, ella se niega a sí misma y se muestra como una farsa.
Para las decisiones que afectan profundamente a todos, no se discutió con la sociedad civil, ni siquiera se escuchó a los movimientos sociales ni a los cuerpos de saber especializado: el salario mínimo, la legislación laboral, la previsión social, las nuevas reglas para la salud y la educación, las privatizaciones de bienes públicos fundamentales como es, por ejemplo, Electrobrás y campos importantes de petróleo del pre-sal, así como las leyes que definen la demarcación de las tierras indígenas y, lo que es un verdadero atentado a la soberanía nacional, el permiso de vender tierras amazónicas a extranjeros así como la entrega de una vasta región de la Amazonia para la explotación de variados minerales a empresas extranjeras.
Todo está siendo hecho por PEC, por decretos o por medidas provisionales propuestas por un presidente, acusado de dirigir una organización criminal y con un apoyo popular bajísimo, que no alcanza al 5%. Las propuestas han sido enviadas a un parlamento con el 40% de sus miembros acusados o sospechosos de corrupción.
¿Qué significa tal situación sino la vigencia de un Estado de excepción, o incluso más, de una verdadera dictadura civil? Un gobierno que gobierna sin el pueblo y contra el pueblo, ha abandonado el estatuto de la democracia y ha instado claramente a una dictadura civil. Es lo que estamos viviendo en este momento en Brasil. Bajo la perspectiva de quien ve la realidad política desde abajo, desde las víctimas de este nuevo tipo de violencia, el país se asemeja a un avión sin piloto en vuelo ciego. ¿Hacia dónde vamos? Nosotros no lo sabemos. Pero los golpistas lo saben: a crear las condiciones políticas para traspasar gran parte de la riqueza nacional a un pequeño grupo de empresas que, según el IPEA, no pasan del 0,05 de la población brasileña (un poco más de 70 mil multimillonarios), que constituyen las élites adineradas, insaciables y representantes de la Casa Grande, asociadas a otros grupos de poder antipueblo, especialmente a unos medios de comunicación que siempre apoyaron los golpes y no aprecian la democracia.
Dice Boff: "Transcribo un artículo de un atento observador de la realidad brasileña, que vive en el semiárido y participa de la pasión de las víctimas de una de las mayores sequías de nuestra historia: Roberto Malvezzi. Su artículo es una denuncia y una alarma: De la dictadura civil a la militar.
«Antes del golpe de 2016 sobre la mayoría del pueblo brasileño trabajador o excluido, ya comentábamos en Brasilia, en un grupo de asesores, sobre la posibilidad de una nueva dictadura en Brasil. Y nos quedaba claro que podría ser simplemente una “dictadura civil”, sin ser necesariamente militar. Sin embargo, igual que en 1964, ella podría evolucionar hacia una dictadura militar. En aquel momento muy pocos creían que el gobierno podría ser derribado.
Para mí no hay duda alguna de que estamos en plena dictadura civil. Son un grupo de 350 diputados, 60 senadores, 11 ministros del Supremo, algunas entidades empresariales y las familias dueñas de los medios de comunicación tradicionales los que han impuesto una dictadura sobre el pueblo. Las instituciones funcionan, como dicen ellos, pero contra el pueblo y sólo a favor de una reducidísima clase de privilegiados brasileños. Claro que conectados siempre con las transnacionales y los poderes económicos que dominan el mundo.
Por lo tanto, nosotros, el pueblo, hemos sido dejados fuera, excluidos). Todo es decidido por un grupo de personas que, contadas con los dedos, no deben llegar a mil en el mando, con un grupo un poco mayor participando indirectamente.
Sucede que el golpe no se cierra, no se concluye, porque la corrupción, vieja fórmula para aplicar golpes en este país, es visible hoy gracias a los medios de comunicación alternativos presentes y cada vez más poderosos. La corrupción está en todos los niveles de la sociedad brasileña, sobre todo en los hipócritas que levantan esa bandera para imponer sus intereses.
Pero la corrupción es sólo el pretexto. Según la visión de Leonardo Boff, el objetivo del golpe es reducir Brasil, que funcione sólo para 120 millones de brasileños. Los 100 millones restantes tendrán que buscar cómo sobrevivir con apaños, limosnas, participando en pandillas, y en tráfico de armas y drogas.
En este momento comienzan a aparecer señales del verdadero pensamiento de quien está en el mando: una reunión de la Masonería, un general contando lo que anda entre bastidores, los viejos medios con la opinión de “especialistas”, los nostálgicos de la antigua dictadura diciendo en los medios sociales que “quien no es corrupto no debe tener miedo de los militares”.
En fin, están planteando la posibilidad de la dictadura militar. Para el pequeño grupo que ha dado el golpe es excelente, la mejor de las salidas. Nunca fueron demócratas. No les gusta el pueblo. Incluso en esta Cámara y en este Senado pocos van a perder sus cargos o ir a la cárcel.
Lo peor de una dictadura civil o militar es siempre para el pueblo. Las nuevas generaciones no conocen la crueldad de una dictadura total. Hiela el alma el silencio de la sociedad ante las declaraciones del mencionado general».
Que Dios y el pueblo organizado nos salven.
(*) Teólogo y filósofo. Columnista del diario Jornal do Brasil.

Comentario desde la realidad chilena, como "su dictadura" se adapta sin aceptar cambiar nada...

El imperio, con Obama, mostró que es posible (y él lo hizo necesario) que exista "flexibilidad" en los golpes de Estado que se vayan imponiendo por el mundo. (La "radicalización de Trump nada cambia... ) Los bombazos criminales que se dan por todos lados -Siria, Afganistán, Irak donde la vida es aplastada sin asco- pueden ser reemplazados eficientemente con Golpes Parlamentarios (caso de Brasil y Paraguay) y hasta llamarlos simplemente civiles. Incluso golpes en los que la guerra puede ser llevada adelante (con invasiones como la de Vietnam, o las brutales como la de Chile, Argentina y las anteriores en Venezuela. Por lo demás, nada les impide "volver a cambiar": es el caso de que el imperio hoy, con sus limpiabotas y chupa-sangres, hoy piden la agresión directa, militar.

El caso de Brasil es muy particular... Si no perdemos de vista que Brasil es un gran país, bien podemos como Chile se parece mucho a este proyecto de dictadura civil... Chile, en su post-dictadura, ha tenido a las grandes fortunas y el imperio detrás, determinando cada paso y quienes se benefician. Los militares en Chile, en su represión insensata, abusiva, tanto mataron y reprimieron... y luego se mezclaron en el fraude a manos llenas. Como se hizo notorio, ahora empezaron a esconderse... a medida que muchos se enriquecían.  Buscaron esconderse detrás de un aparato estatal (al que llaman "democrático") y que funciona con un Parlamento basado en el cohecho y resultante de elecciones que no convocan sino a una 40% -la abstención es ya en las dos últimas elecciones nada menos que un 60% el que no vota).
Al mismo tiempo los ricachones como Piñera buscan ser el poder - con Luksic, Angelini, Paulmann, Matte y otros bandidos similares- y exigen represión a los "peligrosos" como el pueblo Mapuche que saben que jamás va a renunciar a la lucha por sus derechos. Las fuerzas Armadas, al exigir ser perdonados, dejados que hagan sus robos tranquilos, saben que han sido claramente identificados como causantes y el pilar de la injusticia e inequidad. Los Militares (con Carabineros, Aviación y Marina saben que se les conoce en sus intereses fundamentales. Por ello están dispuestos a jugar el juego de mantener la dictadura... con cualquier nombre que se quiera. A los Mapuche sí que quieren eliminarlos... para ello cuentan con la mentira constante del duopolio (des)informativo y de los sectores de las forestales, minera, bosques, agua y energía... que son los que les ayudan a criminalizar al mapuche y buscar eliminarlos. (También en Argentina sucede esto y el gobierno Bachelet se une al corrupto y mano-dura Macri para hacer la guerra sucia juntos).

Mirar la realidad regional es importante. Las fuerzas de los poderes fácticos están en esta misma visión: Apoderarse de todas las riquezas, compartirlas con el imperio y entre los "que lo merecen".
Las dictaduras bien pueden ser civiles... mientras funcionen. Las declaraciones de los generales es que "los dejen tranquilos y ellos garantizarán a los potenciales impertinentes (Mapuche, trabajadores, pescadores, profesores, estudiantes organizadores, estudiantes, pescadores... el que se ponga en el medio están dispuestos a barrerlos...
Piñera y muchos candidatos están dispuestos a jugar el juego... Pero ya con 44 años post dictadura criminal y dictablanda,  deberíamos leer mejor la historia reciente.

Gracias Leonardo Boff por abrir espacios de comprensión

Monday, September 25, 2017

Despojo y crímenes contra el pueblo Mapuche en Argentina y Chile.

Nuevamente, el conflicto por la tierra, en Argentina y Chile, la lucha del pueblo Mapuche, de ambos lados de la Cordillera, coloca los gobiernos de estos países, en cooperación "contra el enemigo común". Su respuesta es continuar el despojo, la represión, los crímenes, la ausencia de justicia y de la más mínima equidad.  Como en todo el mundo, la criminalización permite a gobiernos asesinar a millares... incluso a niños, mujeres y ancianos.

El artículo que sigue, de Leandro Jutzky mira al problema en los dos lados de la cordillera e identifica muchos aspectos que ayudan a entender mejor el momento histórico en que los gobiernos tratan a estos pueblos en forma racista y discriminatoria. Permite también entender mejor el estado actual de como se ejerce la represión. Como los gobiernos se unen en la represión criminal... Por ejemplo, el peligro de muerte de cuatro dirigentes Mapuche en Chile, que llevan presos "preventivamente, por 15 meses, es decir sin evidencia alguna de las acusaciones, en forma totalmente ilegal y contraria al Debido Proceso. Los presos Tralcal y los tres hermanos Trongol llevan ya 110 días de huelga de hambre. El gobierno chileno mantiene el maldito y cínico dicho de que el mejor indio es el indio muerto: el gobierno no hace nada por que se haga justicia o se busque una solución humana.  Bajo Pinochet se asesinó a 171 Mapuche. En la "democracia post dictadura, o dictadura-blanda se ha asesinado a muchos Mapuche que no han tenido justicia alguna (¡3 este año!) ( se usa una "justicia militar!"
En Argentina simplemente desaparecen a un joven, Santiago Maldonado, que fue a visitar a Facundo Jones Huela, Lonko, quien había estado preso en Chile por actuar solidariamente con sus hermanos Mapuche en Chile. Maldonado fue detenido por Gendarmería en Chubut que niega saber nada, pese a la enorme evidencia que existe de su detención. Desde el gobierno Macri se niegan a buscar una solución, es decir, entregarlo con vida. También, los asaltos a las comunidades y represión a las manifestaciones de rechazo al crimen son noticia cotidiana. El pueblo Mapuche identifica su unidad cada vez más.  Su lucha no cede. José Venturelli, pediatra

Mapuches: “Se venden tierras con los indios adentro”

Leandro Lutzky
 Artículo
 https://unidadmpt.wordpress.com/2017/09/23/mapuches-se-venden-tierras-con-los-indiosadentro/#like-32276
Publicado en:U.P.T. :Unidad de los Pueblos y los Trabajadores
https://unidadmpt.files.wordpress.com/2017/09/venden1.jpg?w=500&h=281  (foto)
El pueblo originario tiene una historia milenaria de resistencia, atravesada por la conquista española de América y la batalla contra las empresas y grandes terratenientes del siglo XXI. En la actualidad, argentinos y chilenos cuestionan incluso su identidad y no son reconocidos por casi nadie. ¿Cómo lograron sobrevivir? ¿Cuál es su presente? ¿Dónde habitan? ¿Cuántos son? RT consultó a expertos, miembros del colectivo aborigen y al Gobierno de Macri para entender el conflicto territorial.
https://actualidad.rt.com/
Desde el arribo del imperialismo español al continente americano hasta hoy, los mapuches y sus siguientes generaciones pudieron mantenerse con vida. Sin embargo, para comprender cómo lograron subsistir a través de los siglos ante los embates de la conquista europea y, posteriormente, la conformación de Argentina y Chile como Estados nacionales, es necesario entender la composición de estas comunidades indígenas.

A diferencia de otros colectivos sociales multitudinarios donde la dirección recae en una sola persona, como por ejemplo el catolicismo con el papa, o en un país democrático con su respectivo presidente, canciller o primer ministro, en el pueblo mapuche no existe una voz de mando superior, por eso resultó imposible su desarticulación. O, mejor dicho, su exterminio.

Haciendo patria, antes que Argentina y Chile

El periodista argentino Adrián Moyano, autor del libro ‘Crónicas de la resistencia mapuche’, se inclina por esta idea: “El argumento que explica esa resistencia es la falta de centralización política, distinto a otros pueblos que residieron en lo que hoy conocemos como América. Cuando llegaron los españoles al territorio mapuche, aproximadamente en 1540, no encontraron cabezas que cortar. Al contrario, se toparon con un ejercicio multitudinario de la soberanía en muchas agrupaciones que no reconocían un liderazgo único. Los españoles podían pactar con algún ‘Lonko’ —referente de alguna comunidad—, pero había muchos más dispuestos a sostener su independencia y libertad”.
Este vasto y diverso grupo social se compone de cientos de comunidades que respetan sus propios sistemas de organización y representatividad, dispersas en Argentina y Chile. A priori, podría pensarse que sobrevivieron a la invasión europea porque los visitantes focalizaban su poder en Perú, debido a su claro potencial extractivo vinculado a la minería —de ahí la famosa frase regional, cuando se compra algún producto costoso de ‘me cuesta un Perú’—. Es frecuente escuchar que el Cono Sur no era muy trascendental en el marco militar para los planes de España, a pesar de haber conformado el Virreinato del Río de la Plata en 1776.

Manifestantes mapuches exigen justicia en Santiago de Chile para su comunidad, que se respeten sus derechos y la posesión de los territorios. / Ivan Alvarado / Reuters

Sin embargo, Moyano desestima esta hipótesis y sostiene que la supervivencia fue el resultado de una serie de sangrientos combates con los españoles y estrategias guerrilleras de los indígenas: “La Corona española se diseminó también en sectores donde no había riquezas materiales, desde la perspectiva de la minería en aquellos tiempos. Esto se debió a su intento por conquistar el territorio mapuche, de hecho, se fundaron siete ciudades al sur de Biobío, región de Chile. También hubo expediciones puntuales desde Buenos Aires hacia el corazón del territorio mapuche, al este de la cordillera. Estas ciudades florecieron de forma importante y hasta una generación española creció allí, pero hubo una gran insurrección aborigen hacia 1598 que los expulsó al norte de Biobío, a sangre y fuego”.
En las escuelas y centros de estudios de Argentina poco se enseña sobre los enfrentamientos previos a la gesta revolucionaria de José de San Martín y Simón Bolívar, que comenzaba a vislumbrar la posterior independencia continental. Sean conquistadores o rebeldes que se opusieron al imperio, lo cierto es que la historia fue escrita por hombres blancos. Sin embargo, según relata el experto, que dedicó gran parte de su vida interiorizándose en la cultura mapuche, los indígenas tuvieron sus propias batallas patrióticas mucho antes de 1810, año en que se desató la Revolución de Mayo en Buenos Aires.

“En 1553 tuvo lugar la primera victoria significativa mapuche.Incorporaron varias innovaciones tecnológicas, aprendidas del invasor porque uno de los referentes estuvo cautivo en buena parte de su niñez y adolescencia. En 1570, las propias crónicas españolas describen que el pueblo mapuche impuso un escuadrón de caballería y fueron cambiando las formas de combatir”, destaca Moyano. Además, agrega que “recién hacia 1620 los españoles, a casi un siglo de llegar, iniciaron una guerra donde estaban bien marcadas las fronteras indígenas”. “Más cerca en la historia, fueron valoradas por militares de Buenos Aires y de la nación las capacidades mapuches y su conocimiento del terreno”, añade.

Una mujer mapuche le grita a un efectivo policial durante una manifestación para conmemorar el aniversario de la muerte de Matías Catrileo, de 22 años, asesinado durante enfrentamientos con la Policía del sur de Chile. / Ivan Alvarado / Reuters

Dos millones
El reportero explica que para mencionar a los mapuches “hay que hablar de pueblo, porque en el orden jurídico internacional los pueblos gozan de derechos distintos a las minorías y otros tipos de conformaciones societarias”. A su vez, opina que sufren “una situación de sujeción colonial que se plasmó sobre fines del siglo XIX” por parte de Argentina, “con la Campaña del Desierto”, y Chile, “con la Pacificación de la Auracanía”. Sobre estos procesos para extender los dominios estatales en territorios indígenas, considera: “Esto se perpetró a través de un genocidio aún no aceptado por el Estado, entonces no puede ser reparado”. Cualquier similitud con el Genocidio Armenio —donde se estima que murieron más de un millón de personas bajo el Imperio Otomano—, todavía sin ser reconocido por Turquía, es pura coincidencia.
Según los cálculos del especialista, en Argentina hay unas 60 comunidades en la provincia de Neuquén, 120 en Río Negro, 80 en Chubut y otros grupos con cantidades menores en Santa Cruz, La Pampa y provincia de Buenos Aires, aunque destaca que “la mayoría de ellos está en las ciudades”. También suma un dato clave: “A grandes rasgos, a uno y otro lado de la Cordillera de Los Andes —frontera natural que divide a Chile y Argentina—, hay dos millones de personas que practican o se sienten parte de la cultura mapuche”.
Indígenas vs medios
Fernando Jones Huala, hermano de Facundo —referente mapuche encarcelado desde el 27 de junio tras un pedido de extradición desde Chile—, se reúne con RT en un bar de la Ciudad de Buenos Aires. Está acompañado por Daniel Loncon. Ambos vinieron a la capital de Argentina en una especie de misión diplomática indígena, en su carácter de voceros de la comunidad Pu Lof en Resistencia del departamento de Cushamen, provincia de Chubut, al sur del país.

Líder mapuche desde la prisión: “Hay una suerte de Plan Cóndor disfrazado que tratan de ocultar”

Aquel recóndito escenario, alejado del ruido capitalino, se hizo popular tras la desaparición forzosa de Santiago Maldonado; se encontraba en ese lugar la última vez que lo vieron con vida hasta que un operativo de Gendarmería irrumpió en la zona y desde ese entonces se desconoce el paradero del joven artesano.
Ambos están vestidos de un modo occidental (al igual que otros miles) y pasan completamente desapercibidos por cualquier ciudadano porteño, más allá de sus rasgos ancestrales. Tranquilamente se los podría confundir con los típicos estudiantes u oficinistas que suelen transitar por la puerta del café. Antes de comenzar el reportaje, Fernando solicita unos minutos para ponerse la vincha mapuche en la cabeza, símbolo característico de su identidad. O, al menos, así se muestra frente a la prensa.
Se lo ve cansado, no expresa ideas con tanta fluidez, a diferencia de su compañero. En los últimos días, muchos medios locales lo ridiculizaron por su pasado ‘flogger’, una moda fugaz que predominó en adolescentes con peinados y ropas excéntricas, sumado a un baile característico, que tenían como patrón común el simple hecho de subir fotos al sitio Fotolog, que causó furor. De esta forma interpelan sus raíces y le restan legitimidad a un reclamo territorial histórico. Sin embargo, el estigma no es un invento porteño: “Acá nos dicen chilenos, pero del lado chileno también dicen que los mapuches son argentinos, y que se vuelvan. Lo que sucede allí es el espejo de lo que ocurre en Argentina”. La montaña divide el territorio entre ambos países, pero no su discriminación.

Fernando Jones Huala, uno de los voceros del pueblo mapuche, fue entrevistado por RT en un bar de la Ciudad de Buenos Aires. / Leandro Lutzky

Jones Huala considera que “en Argentina hay más mapuches que en Chile, por la extensión territorial”, y agrega que en las tierras trasandinas “se los acorraló” porque “el terreno es más angosto y se les hizo más fácil”. En ambos lados de la cordillera, dentro del territorio ancestral, “prácticamente el 80% de la población es de origen mapuche”, grafica, “pero no todos se reconocen como tal”.
“El Gobierno busca un escenario que valide la represión”
Según le comentó Adrián Moyano a RT, los grupos originarios “reclaman la recuperación de su libre determinación y el derecho a su autonomía”, y había detallado: “Así lo establece el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la ley 24.071 en Argentina y la declaración de derechos humanos de pueblos indígenas de Naciones Unidas, donde se habla claramente de varias cuestiones que están sobre el tapete en la Sudamérica de hoy”.
En esa misma línea, Jones Huala puntualiza: “Al Estado le pedimos que reconozcan el genocidio contra los pueblos originarios y la ilegalidad que perpetúan al no cumplir las leyes que protegen el derecho indígena. Exigimos el cese a la persecución política e ideológica para los referentes.Deben mostrar soluciones concretas a este conflicto histórico”. Por otro lado, arremete contra el Gobierno de Mauricio Macri: “Ellos buscan generar un escenario que les valide esta represión política e institucional”.

Enfrentamiento entre los Carabineros de Chile y activistas del pueblo mapuche. / Ivan Alvarado / Reuters
Muchas preguntas surgen a partir de los históricos reclamos indígenas. En caso de que sus reivindicaciones prosperen, ¿cómo se distribuirían las tierras? Fernando responde: “No podemos hablar de hectáreas si no están dadas las condiciones previas. En su momento se sacarán los cálculos de cuántas extensiones corresponderán de acuerdo a la ubicación geográfica y al número de familias que se establezcan en el lugar”.
Además, dice que “no es algo tan lejano ni complicado”, pero va más allá: “Ya existen comunidades que viven en sus propias tierras, principalmente cerca de la cordillera, cultivando su propia comida y manteniendo costumbres y su autonomía, hasta incluso medicinal.Todo en su justa medida, porque también hay que convivir con el entorno”. Y cierra su idea: “En las ciudades es difícil de imaginarlo porque no se trabaja para conseguir el alimento o el agua, se trabaja para conseguir la plata”.
“Sabemos cómo Benetton se apropió del territorio”
Si antes el principal enemigo de los mapuches era el imperialismo español y su sed de sometimiento indígena, ahora la lucha es contra los grandes terratenientes y los distintos gobiernos que supieron desoír todas sus demandas, y también enfrentarlas. Puntualmente, el pequeño distrito de Cushamen presenta el contexto más llamativo, que tomó mayor resonancia tras la desaparición de Maldonado.
“El grupo Benetton compró aproximadamente 900.000 hectáreas, pero tiene cerca de un millón y medio. O sea, esas más de 500.000, ¿son un plus que apareció mágicamente?”, bromea, pero el ‘werken’ (autoridad mapuche) sentencia: “Los que somos de la zona sabemos cómo se fue apropiando de las tierras: moviendo el alambre y modificando los planos. La mayoría de los espacios apropiados tienen un alto nivel de productividad”.


Un manifestante es detenido por la Policía durante una protesta contra el Día de Colón en Santiago de Chile. / Ivan Alvarado / Reuters
Daniel Loncon suma antecedentes de esta injusta repartición: “En el 1900, después de la Conquista del Desierto, el Estado argentino dio algunos terrenos a comunidades. Pero eran tenencias precarias, con títulos a 20 años, y una vez vencido ese plazo pasaban a ser tierras fiscales administradas por el Gobierno. El gran negocio inmobiliario de la Patagonia también lo hizo el Estado, vendiendo muchas tierras a bajos precios. Así comenzaba el despojo de esas comunidades por parte de empresas”.
Según explica, esta campaña militar se financió con capitales extranjeros, sobre todo ingleses, y “después llegó la repartija”. “Todo figura en el Archivo General de la Nación, no es ningún invento nuestro”, argumenta. Además, recuerda la vida de su padre: “Mi viejo empezó a trabajar en esos terrenos, que después en los ’90 se vendieron al grupo Benetton. Era peón de campo, arriaba miles de ovejas y vacas, pero nunca hablaba de sindicalismo o agremiarse. La UATRE —el gremio— iba y se comía un asado con los capataces y se volvían. Se trataba mejor a los animales que a los empleados”.


Argentina tiene trabajo esclavo en pleno siglo XXI
Este grupo empresario tiene cerca de la comunidad “una especie de museo que muestra cómo eran los indios antes, con  flechas y todo”, señala, aunque ironiza: “A unos metros está a los tiros con los indígenas contemporáneos”.
Cabe mencionar que en 2006 se sancionó la ley 26.160, que evita los desalojos en territorios indígenas y plantea hacer un relevamiento de estas zonas y sus comunidades. En noviembre vencerá esta legislación y el Congreso aún no garantizó su prórroga. Por su parte, Loncon estuvo a cargo de la recopilación de datos y notó que “hubo muchos corrimientos de los límites establecidos”. Sobre ellos, ejemplifica: “Hubo varios alambrados en zonas donde no se sabía cómo estos nuevos dueños obtuvieron los terrenos”.
“Se vendieron las tierras con los indios adentro”
El entrevistado desconfía de las instituciones que deberían inspeccionar la posesión de tierras en el país sudamericano: “En Chubut el encargado de controlar es el Instituto Autárquico de Colonización y Fomento Rural, que administra toda la tierra pública en la provincia. No hace mucho tiempo tuvo a sus principales referentes procesados por venta ilegal de tierras”, se alarma, y lanza más responsabilidades a la administración pública: “Hay que entender que para que los actores privados entren en este negocio, tuvieron que haber generado las condiciones burocráticas y administrativas para que suceda. Ellos sostienen que hacen todo en buena ley, porque el Estado los avaló”.

Daniel Loncon, vocero de la comunidad Pu Lof en Resistencia del departamento de Cushamen, provincia de Chubut, sentado en un bar de Buenos Aires, Argentina. / Leandro Lutzky
Y suma: “En la Patagonia es muy común decir que ‘se vendieron las tierras con los indios adentro’, pero es literal. Lo vimos en muchas comunidades, donde siguen desarrollando su vida pero no saben que están dentro de un predio mucho mayor que está en venta en alguna inmobiliaria de la capital u otra parte del mundo”. En este entramado inmobiliario, hay muchos artilugios denunciados por cientos de activistas del sur argentino. El más conocido es la quema de bosques nativos protegidos por ley, que una vez cometido el atentado, pierden su amparo legal: “El gobernador Mario Das Neves había denunciado públicamente a Facundo Jones Huala por eso, pero después no hizo ninguna presentación judicial. Se lo criminalizó y condenó socialmente como el desalmado y responsable de esos incendios, pero nadie le consultó al gobernador quién fue el culpable. Fueron intencionales, con el fin de que en cinco o diez años esas tierras se puedan lotear y vender”.
¿Cómo se producen tantos ilícitos en torno a un mismo problema? ¿Acaso los mapuches no tienen acceso a la Justicia? “Hay antecedentes de reclamos judiciales hechos por las comunidades, pero todos se pierden en vencimientos de plazos, trabas burocráticas o por el simple hecho de que casi no hay abogados abocados a esta clase de conflictos”, resume Daniel.
El vocero de Cushamen piensa que este es “un problema político y el Gobierno responde con represión”, y explaya: “Hoy el emergente es la desaparición forzosa de Santiago Maldonado, pero la causa de fondo es la lucha mapuche por las tierras, contra el latifundio”. Mientras la entrevista se extiende del tiempo estipulado, y Daniel nota que ya no podrá atender a otros periodistas, vocifera: “Si la disputa por la tierra no se resuelve, tememos que haya muchos más Santiagos.Nuestro pueblo está consciente y va a seguir luchando por estos espacios. A medida que más gente lo va comprendiendo, más se van solidarizando. Muchísimas personas se están sumando”.

“Somos terroristas de ideas”
El representante mapuche sigue reflexionando: “Tenemos muchos muertos y desaparecidos con el trasfondo de las tierras. Si Santiago hubiese sido mapuche, esto hay que decirlo, no hubiésemos tenido a 250.000 personas reclamando en Plaza de Mayo”. Y también justifica el motivo de su visita a la ciudad, para difundir su mensaje: “Los medios, con su deformación de la realidad, dijeron que queremos un Estado aparte, independiente, separatista. En 2009 algunos periodistas nos preguntaban si queríamos una balcanización de la Patagonia. El reclamo territorial tiene que ver con la lucha contra el latifundio, extractivismo y la apropiación de las tierras por grandes corporaciones. Nosotros decimos que somos terroristas de ideas”.
Por otro lado, interpela a los lectores: “¿Qué pensaría la población argentina si dijéramos que nos olvidemos de la Guerra de las Malvinas o los 30.000 desaparecidos por la dictadura?”. Y profundiza: “Así como se habla del Holocausto judío o del Genocidio Armenio, la sociedad debe preguntarse por el genocidio originario. Esto no empieza con la dictadura, antes hubo campos de concentración, hasta en la Isla Martín García, allí se inauguraron crematorios. Hubo deportaciones masivas de nuestra gente a los ingenios azucareros de la provincia de Tucumán, incluyendo la separación de hombres y mujeres en un claro atentado étnico. Un ‘etnocidio’. Hubo una serie de atrocidades cometidas hacia nuestro pueblo, pero parece que el Estado hoy no lo ve”.
Mientras bebe un vaso con agua, recibe un mensaje con información alarmante: “Hay gendarmes en el gimnasio del Maitén —una localidad sureña—, la zona sigue militarizada. Se movieron unos kilómetros, pero siguen ahí”. También añade un dato de color: “Un fiscal ya dijo que hay más seguridad privada en esta clase de estancias que para el resto de la población”.
Mapuches reprimiendo mapuches
Los altercados entre los activistas y las fuerzas de seguridad son frecuentes, pero algunas prácticas reflejan absoluta crueldad: “Cuando hay tensión y acciones de protesta, la jefatura de Policía manda a sus efectivos mapuches en la primera fila y se generan momentos de insultos. ‘Vos sos tan indio como yo’, les gritan a los uniformados”. También relata que en la comunidad de Nahuel Pan —otra pequeña localidad— es famoso el reclutamiento que hace el ejército para el servicio militar. “El tema es que después los mandan a desalojar a sus propias familias. Eran sobrinos desalojando a tíos y nietos desalojando abuelos, en algunos casos hermanos también. Esa grieta todavía no se puedo zanjar”, describe.
En el marco educativo también se desarrollaron maltratos de todo tipo: “Para el Estado, el indígena siempre fue como un menor de edad que no puede decidir, entonces decide sobre nosotros. La cuestión del padrinazgo, que te obligan en cuarto grado a jurarle a la bandera, y otras cuestiones que niegan tus orígenes y te hacen perder la identidad, es muy perverso. A mi vieja, cuando la castigaban en la escuela, la llevaban a la esquina con una bolsa de maíz en las rodillas. Era muy común que cuando alguien hablaba en idioma mapuche, lo azotaban con un puntero. ‘Poné la mano. ¡No hables como indio!’, le decían. Eran torturas en el ámbito escolar”.
¿Qué se puede esperar?
Para planificar una nueva distribución territorial hacia los pueblos que habitan la zona desde mucho antes que el hombre blanco, o mejor dicho, que el Estado devuelva algunas de las tierras arrebatadas, es necesario saber cuántos terrenos serán considerados, sus extensiones y la cantidad de familias que los pretenden. A 11 años de haberse sancionado la legislación que promueve este análisis previo, fundamental para conocer el posterior campo de acción, solo “se llevó a cabo alrededor del 50% del Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas”.

Activistas mapuches discuten entre ellos durante una protesta contra el Día de Colón en Santiago de Chile. / Ivan Alvarado / Reuters
El dato es confirmado por la presidenta del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Jimena Psathakis, quien acaba de tomar el cargo, aunque aún no asumió de forma oficial. “El cambio de dirección se debió a un movimiento interno del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos”, dijo un vocero de su equipo de prensa. No es un puesto fácil de ocupar, la tensión aumentará, a menos que se atiendan las demandas.
Consultada para este artículo, la funcionaria informa que “de las 1.600 comunidades identificadas en todo el país, existen 824 que tienen concluido o iniciado el proceso del relevamiento”, y detalla que “423 casos” finalizaron el informe mientras que “401” todavía se están desarrollando. Además, explica que “durante el 2016 y el primer semestre de 2017 se llevaron a cabo 114 relevamientos territoriales en distintos lugares del país”.
Sin embargo, RT le hizo la siguiente pregunta: ¿De qué manera actuará el instituto frente al histórico reclamo indígena de posesión de tierras ancestrales? A lo que Psathakis contesta: “Si bien la Ley 26.160 es de emergencia, ya que suspende los desalojos de las comunidades indígenas, el derecho a la posesión y propiedad comunitaria está consagrado en la normativa nacional y en los tratados internacionales ratificados por Argentina”.
Y finaliza: “Esta legislación de emergencia insta al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas a realizar el relevamiento técnico, jurídico y catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las comunidades indígenas, pero no resuelve la cuestión de fondo que es la regularización dominial de la propiedad comunitaria aborigen. Hay diferentes proyectos de prórroga de la Ley 26.160 que están siendo analizados en el Congreso de la Nación. Somos optimistas con que se pueda llegar a una solución favorable para los pueblos indígenas”.
¿Y ahora? El conflicto territorial está muy lejos de resolverse

Leandro Lutzky

Monday, July 31, 2017

En dos gobiernos la Presidenta Bachelet no mejoró la condición del Mapuche ni el salario de los chilenos

El gobierno actual no escuchó al pueblo chileno... A la Presidenta Bachelet se la vió en el Estadio Nacional con el fútbol, y viajando... pero junto al pueblo Mapuche, o en Sindicatos y Comunidades con conflictos serios, conversando, aprendiendo, respetando... ni reparando: JAMAS, de hecho aumentó la represión, las tropas especiales y no arregló ninguno de los agravios contra el pueblo Mapuche.

Las humillaciones contra mujeres Mapuche quedaron en plena impunidad.

NACIONAL   http://radio.uchile.cl/2017/07/22/la-dificil-relacion-de-la-nueva-intendenta-de-la-araucania-con-el-pueblo-mapuche/

El conflictivo historial con el pueblo mapuche de la nueva intendenta de La Araucanía
Maximiliano Alarcón |Sábado 22 de julio 2017 15:33 hrs.

Comuneros solicitaron su renuncia en 2009 por entregar información falsa a través de la prensa. También, su chofer fue acusado de intento de atropello hacia las hijas de una mujer mapuche en medio de una manifestación.

La subsecretaría del Interior anunció durante la noche del viernes nuevos cambios en el Gobierno Regional de La Araucanía. El militante de la Democracia Cristiana, Miguel Hernández, deja el cargo de intendente, siendo relevado por Nora Barrientos, perteneciente al Partido Socialista.

La nueva autoridad viene de ejercer funciones en la Subsecretaría de Desarrollo Regional y anteriormente, entre 2008 y 2010, también fue la máxima representante del gobierno en La Araucanía, durante el primer mandato de Michelle Bachelet.

Barrientos vuelve a ocupar el cargo más importante del Ejecutivo en una de las regiones más complejas de manejar políticamente para La Moneda, debido al conflicto entre el Estado y el pueblo mapuche.

En su currículum, la recién nombrada intendenta tiene un historial crítico respecto de las relaciones con las comunidades. El primer incidente ocurrió en 2008, cuando la comunera Juanita Haiquilao presentó una querella en contra del chofer de Nora Barrientos, acusándolo de intento de atropello de tres de sus hijos mientras realizaban una manifestación exigiendo autogobierno para el pueblo mapuche.

En 2009, en tanto, la intendenta vivió momentos tensos con la Alianza Territorial del Pueblo Mapuche, quienes exigieron su renuncia por diversos motivos. Uno fueron los dichos de la autoridad en un medio de la zona, donde aseguró que existía una colusión entre mapuches y terratenientes para generar presión al Ejecutivo. Por otra parte, cuestionaron su gestión por no propiciar un encuentro entre la organización y el Ministerio del Interior.

“Ella nos está diciendo que nos coludimos para automaltratarnos, para vivir a diario los gases lacrimógenos, para sufrir y ver el pánico y el llanto de nuestros hijos, para recibir balas como respuesta a nuestra búsqueda de diálogo, para defendernos por deporte de la represión y la militarización en Ercilla. Le exigimos que se vaya pidiendo disculpas a nuestro pueblo”, manifestó la alianza en 2009 mediante un comunicado.

El mismo año, los comuneros de Temucuicui también confrontaron a través de una carta a Barrientos. Esto por las declaraciones de la intendenta, también a través de la prensa, respecto de la golpiza sufrida por Luis Queipul Huaiquil aquel año, donde la representante del Ejecutivo aseguró que el comunero se encontraba sustrayendo materiales de una sala cuna que estaba en construcción, lo que habría motivado el ataque.

Según expresaron los comuneros aquella vez, la fiscalía, los trabajadores del lugar y los autores de los hechos, desmintieron la versión entregada por Barrientos, confirmando que Queipul fue golpeado sólo por transitar en el lugar. Este hecho se habría dado en medio de un conflicto interno que vivieron los comuneros en 2009.

Claves:  intendenta, mapuche, Nora Barrientos, región de la araucanía, temucuicui

Tuesday, July 25, 2017

Masacres, muertes de a poco: las políticas de la represión y el engaño.

Con un país sumergido en campañas electorales patológicas, donde nadie espera soluciones sino seguir con la misma rutina de mentiras, estafas, cohecho. Así, los crímenes terminan siendo rutinas. El grado de la violencia proviene de una historia en la que nunca los pueblos han sido partícipes en las llamadas soluciones que prometen a cada rato. Hoy, el Plan para la Araucanía no ha tenido participación alguna. La nueva Intendenta, que toma el cargo por segunda vez, no tiene apoyo alguno del pueblo Mapuche. El rechazo es total pero se habla de "un nuevo plan".

Las masacres suceden esporádicamente, cada gobierno trata de no dejar de tener la suya... Pero, ¿que pasa con los Mapuche que tan sólo este año llevan tres muertos (y vamos contando)? Y, en ese gota a gota cae un estudiante en Macul, otro en Concepción o Valparaíso) Otra gota de esta sangría, puede ser el joven obrero en huelga, Rodrigo Cisternas, cuando un general de mala cara y peor reputación represiva como Iván Bezmalinovic lo hace acribillar con una ametralladora frente a la planta de Celulosa Arauco... Los muertos en masacres o crímenes "menores son"Todos son hijos del mimo, país donde los gobiernos, así como los ricachones, exigen lo que ellos llaman "sus derechos"... es en ese momento que aparece la esencia criminal de las fuerzas represivas y el silencio de las autoridades. 


Tanto Hernán Ramírez Necochea, como Gabriel Salazar, los más brillantes historiadores, han identificado las masacres como parte substancial de las políticas de Estado y que se repiten en Chile. El artículo menciona a Hernán Ramírez con detalle. Gabriel Salazar, ha mirado también el papel de las masacres y crímenes. Salazar, en "Movimientos Sociales en Chile" dedica su trabajo "Para los compañeros Guillermo Herrera e Ignacio Ossa, asesinados por el terrorismo militar en el otoño y la primavera de 1975". Cuando se estableció el gobierno de la dictadura, las masacres fueron muchas. Todas puestas por el dictador como culpa de los asesinados... Hubo muchos muertos aislados... aunque todos los muertos estaban en un plano amplio, de masacre justificada. Hoy la noticia sigue: 

Las guerras "Mapuche" eran guerras de resistencia por la exclusión de su pueblo y el despojo sistemático de sus tierras así como el racismo prevalente de la sociedad chilena. La dictadura de Pinochet establece las guerras sucias contra el pueblo Mapuche pero no vacila en que se hagan contra los trabajadores, estudiantes, obreros por la brutal pobreza impuesta y a la que ellos responden con movilizaciones cada vez mayores.. Estas guerras han sido bendecidas por el estado, los presidentes y todo tipo de niveles de mando. En ningunos de esos períodos se ha visto una verdadera intención de reconocer al pueblo Mapuche. Por otro lado, los derechos de los trabajadores chilenos, fueron envueltos en estas guerras sucias cada vez que el dictador las juzgaba necesarias. Chile siempre ha protegidos a los criminales, siempre esconde la mano de quien da las órdenes y nunca encuentra a los verdaderos culpables, es decir los que dan las órdenes y se aseguran que sean ejecutadas.  Ningún presidente ni la presidenta (o presidente) se atreven a alterar la tendencia represiva. En el caso de la represión contra el Mapuche siempre hay juicios por la "Justicia Militar" que no es justicia. Para nada. Los varios miles entre desaparecidos y asesinados por la dictadura, todos fueron "justificables". La represión contra los Mapuche estuvo siempre bajo la norma de que "había una subversión y se trata de un pueblo terrorista".  Como sigue existiendo el control y censura de la información los gobernantes siguen en este mundo de mentira y de estafas masivas de los magnates que mandan. Las noticias son escondidas y manipuladas por las autoridades.

El diario de hoy muestra un crimen (¿menor... puesto que es uno y resultadode un ataque a una familia de una comunidad Mapuche? http://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/region-de-la-araucania/2016/12/19/en-riesgo-vital-permanece-el-joven-mapuche-baleado-por-la-espalda-en-procedimiento-policial.shtml ) El joven de 17 años salió de su casa a ver por qué su hermano menor estaba pidiendo ayuda: se trataba que 15 carabineros lo golpeaban en en el suelo. "Al salir lo tiraron al suelo", cuenta su madre, y "el carabinero armado con la escopeta le disparó." Esta es una descripción típica de las incursiones de la policía militarizada cuando entra a las comunidades. ¿Cuántos han sido estos crímenes "menores" que quedan todos impunes por un sistema que los impone? Ver video citado más arriba.

Bajo dictaduras, gobiernos que nunca reconocieron los derechos del Mapuche o en seudo democracia o dicta blanda, siempre la muerte le ronda al pueblo chileno, Mapuche o pobladores que tienen demandas urgentes. Masacres o asesinatos a sangre fría y cobarde siguen siendo las normas represivas de los gobiernos chilenos. Siempre protegidas.

Eta tradición represiva bien la describía Violeta Parra al decir "Chile limita al centro de la Injusticia". Nada ha cambiado... los gobernantes son el problema. ¡ Que infamia ! Y esa impunidad continúa para todos los habitantes del país.