Sunday, June 3, 2012

NO A LA TORTURA IMPLICA PREVENIRLA, JUZGAR A QUIENES LA EJERZAN Y REPARAR A QUIENES LA HAYAN SUFRIDO.

No a la tortura requiere incluir la educación pública y funcionaria para identificarla e impedirla: El Estado de Chile no ha querido hacerlo como norma. Quienes la hayan permitido y/o ejercido deben ser juzgados, rehabilitados y ser parte de los mecanismos de reparación, incluyendo el proceso de compensación económicas y materiales que se deban incluir. Debe existir coherencia entre el ser y el hace..



El veredicto liberador reciente sobre los (mal) llamados casos bombas ha sido un paso. importante de búsqueda de procesos justos y de denuncia. Las acciones de sus jueces caso demostraron que es posible, mediante acciones valientes en pro de la justicia, precisamente, de que se haga justicia. Y establece una clara exigencia para legislar  en favor de una justicia para todos, civil, y no permitir acciones irresponsables  contra los imputados, hechas por el Estado y Gobierno ilegal e ilegítimamente. ESTO NO DEBE OCURRIR NUNCA MÁS.

Las repetidas declaraciones actuales e históricas de la CECT han siempre denunciado la tortura como práctica intolerable de una sociedad. Nuevamente, debemos insistir en que por razón alguna se puede permitir, ni de modo hipotético, el uso de la tortura. Ella determina y modifica radicalmente las responsabilidades, objetivos y mecanismos de justicia y equidad de una sociedad.  El acto de cobardía contra los jóvenes juzgados como “caso bombas” debe entenderse en el contexto de que, nuevamente, el gobierno, en su afán de intimidar a la sociedad civil y de hacerla aceptar las violaciones del derecho fundamental de opinión y  justicia, se permitió usar la represión y la tortura como mecanismos funcionales cotidianos. Funcionarios de gobierno, donde se incluye un Ministro del Interior, la apoyaron y encubrieron. Se permitieron condenar sin siquiera iniciar los juicios con cadenas perpetuas. Esto es una tortura psicológica. Se promovió a funcionarios corruptos y ávidos de poder, como un fiscal fanático, Alejandro Peña,  a llevar adelante acciones de intimidación publica, violentas y usar el aparato policiaco-judicial con despilfarro y arrogancia inmoral para quebrar la vida y derechos básicos de los detenidos. El sufrimiento impuesto a estas personas no debe quedar en el silencio ni en la simple alegría, lógica y merecida, de haber sido sobreseídos. Pero los detenidos pasaron 18 meses de ignominia en que el gobierno, usando al Estado y sus poderes ilimitados pudo hacer violaciones a la dignidad y vida de personas en forma impune. Detenciones “preventivas” injustificadas de año y medio en estos casos y de más de dos años en el de los mapuches. Todo sin justificación ni pruebas” se uso solo el engaño, los montajes y la represión.

Los detenidos sufrieron torturas cuyos efectos observamos directamente al visitarlos en la cárcel de máxima seguridad cuando ya habían pasado 8 meses encerrados por periodos de 23 horas diarias sin derecho a ver la luz natural, sufriendo tortura física y emocional. Sus familiares eran humillados al ir a verlos. La pérdida de salarios, el endeudamiento enorme por sus defensas les hipotecó su futuro. Se dieron rupturas familiares por las presiones enormes a las que fueron sometidos y por los estados emocionales insostenibles que dichas torturas y tratos inmorales de abuso y de manipulación de mediática causaron un daño que debe ser considerado bajo diferentes aspectos. Todo este abuso –que no debe excluir listas más detalladas- debe ser objeto de un análisis y de mecanismos de reparación que la Justicia no ha venido considerando ni en forma sistemática ni menos en ejecutarlo de manera que la reparación sí constituya un claro esfuerzo de ejercer procesos de verdadera justicia.

Debemos exigir que se legisle y se aseguren los mecanismos que los convenios sobre los derechos humanos que se violan en Chile –y que este caso, junto con los juicios a otros de presos políticos como los contra el pueblo Mapuche- sean efectivamente puestos para: prevenir, juzgar a sus violadores y de reparación a quienes los hayan sufrido.

1.       No a la tortura significa prevenirla:  Existen las normas para que esta no ocurra y deben ser incluidas en la educación de funcionarios en todos los niveles del aparato policial, judicial y administrativo. Y esto, en Chile no se ha respetado. Pese a las múltiples reuniones con organismos de derechos humanos, la CECT incluida, los cuerpos policiales y sus ministerios responsables se han permitido defender ese “entrenamiento” y la práctica de la tortura. Se la sigue encubriendo se la encubre.  Llegando incluso a que el ejercicio mismo del poder judicial, hasta en la Corte Suprema- la permita, aceptándola en sus decisiones contra apelaciones emblemáticas como las condenas en tres instancias (luego de dos iniciales de sobreseimiento) de los condenados mapuche de Cañete en el 2011 

2.       No a la tortura significa: que tanto la institución e individuos que la hayan practicado deben ser juzgados eficientemente.  Juzgar a cada persona que haya tenido alguna participación en dichas acciones como responsable intelectual, material o encubridor;  a quienes la promovieron al ordenar e imponer resultados por encima de las responsabilidades éticas y morales:

3.       No a la tortura significa no a una “justicia militar” que impone valores y prácticas reñidas con la ética y las normas sociales de convivencia humana responsable.  Quienes física y emocionalmente la han ejercido, deben ser juzgados por tribunales civiles y nunca más permitir que la “justicia militar” pueda hacer la pantomima inmoral de pretender hacer justicia solo para asegurar la impunidad total de funcionarios que actúan como criminales de lesa humanidad. No hay circunstancia alguna que la deba justificar: ninguna. Los que la justifiquen “por razones de estado” deben ser denunciados, expuestos y juzgados igualmente. Nuevamente insistimos: No a la tortura  en cualquier tipo de situación que se encuentre, como civil o uniformado. La tortura la debe juzgar la sociedad civil con los códigos de ética correspondientes, sin que puedan ejercerse mecanismos donde existan los conflictos de interés de haber sido perpetrador, instigador y luego de juzgar a sus propios pares. Quienes la ejercen y la imponen como forma de relación social deben ser juzgados civilmente. Siempre, en cada caso. Se debe condenar la obediencia ciega que impone los organismos militares y prohibir la obligatoriedad de obedecer en crímenes contra a humanidad.        

      Nunca más deberá aceptarse el sometimiento a condiciones de vida degradantes de grandes sectores de la sociedad –pueblo mapuche y otros pueblos originarios, trabajadores, inmigrantes, pobladores u otros- condiciones determinantes para represión que pretende justificar la tortura social. Las violaciones de la equidad están al origen de estas violaciones que se han, incluso, colocado en las leyes que la permiten. El lucro para unos pocos ha permitido la creación de verdaderos apartheids o campos de concentración de miseria y degradación humana: las demandas y resistencia a estas condiciones de vida han sido criminalizadas en favor de los sectores poderosos socio-económicos que controlan los gobiernos dictatoriales y post-dictadura, como los de Chile.  Así se llevó adelante el poder político-social-represivo que ha controlado la sociedad chilena por casi cuatro décadas.

4.       No a la tortura significa: Asegurar su denuncia sistematizada, a cada nivel y en cada lugar de trabajo. Ningún funcionario ni habitante del país debe ser expuesto a la tortura y todos debemos ser educados para identificar sus mecanismos y asegurar su erradicación. Nunca mas debemos aceptar  justificar la criminalización de las demandas por derechos fundamentales y la destrucción del tejido de fraternidad y respeto social que la sociedad humana debe promover y asegurar.

5       No a la tortura también incluye:   Asegurar la reparación de quienes hayan sido torturados material, física y emocionalmente. Y esto debe ser en las formas de que tanto el aparato del Estado y de sus poderes lo harán en todas las expresiones y ámbitos necesarios. Pero los individuos que la hayan facilitado, ejercido o encubierto deberán también participar en esa reparación: hacerlo en forma material y con compensación económica a los afectados. Quienes hayan participado en alguna forma deben ser rehabilitados por haber actuado como torturadores por comisión y omisión. La sociedad debe comprometerse a que nunca se volverá a ejercer la tortura. NUNCA

     Dr. José Venturelli, Vocero CECT-Secretariado Europeo Desde Amsterdam en viaje de discusiones con grupos de DH's y organismos de gobierno europeo sobre los derechos humanos y Chile. 03/06/2012

Friday, June 1, 2012

Con atraso... ¿parece iniciarse un proceso de reparación al despojo y Guerra Sucia contra el pueblo Mapuche?

¡Una buena noticia, es la de que en el Parlamento Europeo se habla  de “proporcionar un debate constructivo sobre las formas de fortalecer económicamente a los mapuches en Chile, junto a la preservación de su cultura, identidad y tierras, libres de neocolonialismo”!. (http://radio.uchile.cl/noticias/154590/)


Nunca será demasiado temprano para que los organismos internacionales identifiquen los grandes problemas dejados por los procesos colonizadores y la ausencia de soluciones que persistió por la tendencia de los gobiernos "post-independencia". Se mantuvieron las relaciones de poder y control económico intacto. 

En América Latina esto fue una constante y los pueblos indígenas fueron excluidos y tratados con desprecio, aumentando el despojos adicional y con aparatos represivos dirigidos exclusivamente contra quienes exigieran reparación. Esto, al punto de que las tendencias originales fueron, incluso, de llevar al genocidio y franco exterminio de muchos pueblos originarios. En realidad los procesos de descolonización fueron evitados por las potencias coloniales y se desarrolló una colusión entre ellos y las nuevas burguesías, nacientes y herederas directas del sistema colonial. No hubo procesos genuinamente liberadores de los pueblos colonizados sino mantención del statu quo: los "herederos" de los colonizadores (hijos, nietos y similares por cultura, poder económico y franca alienación) no se plantearon la urgencia de restablecer los derechos perdidos por los pueblos sometidos/desplazados/esclavizados al momento de la colonización. Esto fue más notable en el caso de las grandes culturas pre-colombinas (Mayas, Aztecas, Incas: “ellos lograron sobrevivir… como pudieron”. Se trataba de una supervivencia al límite del exterminio: de los aproximadamente 80-90 millones de habitantes del conjunto de esas culturas, existentes a la llegada de los colonizadores españoles, quedan, por el efecto directo de las guerras colonizadoras y de ocupación, hacia fines del siglo XVIII, menos de 10 millones vivos. Están  en el margen de la vida y si viven en sus regiones, lo hacen desplazados, en “reducciones o reservas” donde la vida es muy marginal y con una pobreza creciente. Están fuera de las nuevas sociedades, a no ser por su inclusión forzada en sistemas de sometimiento y esclavitud. 

Otras culturas y pueblos menores en población  y de menos desarrollo social antes de la llegada de los "conquistadores" fueron empujados fuera de los límites de lo que fuese el nuevo país habitado (dizque independiente). Y se las dejó marginadas y, de ser posible, destinadas a que desapareciesen por la misma exclusión y la represión rutinaria programada. Onas, chonas, alakalufes y grandes grupos indígenas “escondidos”  ((o empujados a los márgenes mencionados) en Brasil, Colombia, Venezuela, Paraguay, Argentina, México, etc. Estos, -los grupos de menor densidad poblacional y desarrollo mencionados- gracias a una represión constante van desapareciendo por el diseño (“sin querer queriendo”) de las nuevas independencias nacionales. El fuerte “empujón descolonizador” vino al fin de la Segunda Guerra Mundial: aunque las burguesías nacionales y las nuevas formas internacionales represivas (es decir, la mentalidad imperio) trataran de quitarle su fuerza y sentido verdaderamente libertario y democratizador. Las regresiones socio-políticas globalizadoras no han ayudado mucho tampoco.

El pueblo Mapuche tuvo una “suerte diferente": por haber sido un pueblo que logró desarrollar una enorme lucha anti-conquistador y persistir en su intento por recuperar su cultura, tierras, idioma y restablecer su visión histórica, fueron sometidos a mayores y diferentes grados de despojo y de "guerras sucias". El caso de Argentina, donde casi se extermina al Mapuche, y el de Chile, donde no se le logra eliminar, el despojo persistió y se intentó, escondiendo la verdad y aumentando la marginación histórica, encontrar “la solución” y de una falsa "Pacificación de la Araucanía". Esta no era sino un intento de genocidio, desplazamiento y de ocupación de sus tierras. 

Pero las poblaciones crecen y, hacia las últimas décadas del siglo XX,  aumentan sus luchas oponiéndose al proceso represivo dictatorial y de dicta-blanda que sigue en remplazo a algunas dictaduras.  No es que las oligarquías, como el caso en Chile, donde “El Mercurio”, que decía en 1856 de la necesidad de eliminar al pueblo Mapuche hayan cambiado… pero otros vientos soplan en la región y los pueblos indígenas piensan diferente: quieren vivir con dignidad. Estas luchas de hoy, pese a la criminalización y represión violenta a las que son sometidas por el poder establecido y muy lejano de cualquier intento democrático, se ven más organizadas, siempre (y todavía) pacificas pero tenaces, y con repercusiones políticas nacionales e internacionales crecientes. Un nuevo amanecer se ve venir en los procesos más genuinamente democratizadores del mundo latinoamericano. 


Monday, May 28, 2012

La duración de las carreras universitarias: es un zapato chino… y una estafa.

Y esto, dicho educacional, social y económicamente.

Se discute en estos días, en Puerto Montt por los rectores y el gobierno, el problema de la duración de las carreras. Pero mucho se hace solo con la idea de bajar los costos. En realidad, en educación el repetir de manera hueca que la educación es “demasiado cara” debe asociarse solo con las estrategias de gobiernos globalizados y mercenarios, como lo patrocina el banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. Una respuesta muy antigua es “que lo intenten, como lo hacen, con la pobreza”, para ver como les resulta. Y encontrarán al Tercer Mundo en el medio. Y Chile con ellos.
La llamada “tercerización” de la educación o el cobro de los estudios por las universidades estatales, que se hace en el Primer Mundo desde que la globalización tomó control de un mundo mercenario, es un fracaso a corto y largo plazo. Deudas insostenibles y pérdida total de la equidad a corto y mediano plazo. Y a largo, imposibilidad de un verdadero desarrollo de las sociedades, como la chilena y tantas otras, de forma eficiente, con equidad y calidad. La idea torpe y ciega del Presidente chileno (y que repitió en su discurso del 21 de Mayo) de que “no hay que pagarle la educación a los ricos”, es un volador de colores para causar inseguridad y pretenderse generoso socialmente. Nada más lejos de lo que pretende. La introducción del lucro ha generado la mediocridad arrogante de “porque somos una universidad, somos automáticamente buenos”. Y eso, hecho con estrategias de venta al estilo de “La polar”. Esa idea no tiene fundamento alguno cuando los cursos son masivos, desintegrados, basados en simple información, con  mal acceso a esta y discriminado por la inequidad. Además, no identifica  siquiera que la calidad de la educación necesita integración docente, institucional, entre los centros universitarios y los de trabajo. Ni de que la continuidad del aprendizaje formativo se pierde en las “enormes vacaciones” que las pagan los estudiantes y sus familias.
Fuera de los alcances de equidad y responsabilidad socio-económica que determinan artificialmente la prolongación de las carreras, para aumentar los tiempos de pagos por parte de los estudiantes, está el hecho demostrado de que los años lectivos (el tiempo de duración de los cursos en las universidades cada año) actualmente se mueven entre 32 semanas a 36 semanas de asistencia por año. Así, la idea de “dar 16 a 20 semanas de vacaciones” es inmoral e ineficiente. Inmoral porque las carreras duran, sin ser necesario, por 5,6, 7 ó más años,. Ningún país se debe permitir “vacaciones” de ese tipo: especialmente si son pagadas por los estudiantes… y con creces. Chile no permite el trabajo estudiantil para costearse sus estudios dada la enorme cesantía juvenil, los salarios indignos y el alto subdesarrollo existente en lo industrial y funcional. (Con un salario mínimo de $182.000 mensuales, indigno y que en muchos casos, la mayoría, ni siquiera dedicado solo al pago de los costos impuestos por las universidades, alcanzaría para un estudiante…) De hecho, ahora, el trabajo de verano casi no funciona en el primer mundo por la privatización educacional que aumenta.  Las crisis y represión que se ven en Quebec y Canadá, además de otros lugares de Europa, lo demuestra con claridad. Las “deudas” al titularse, impuestas a los estudiantes canadienses, son del orden de los 30 mil a más de 100 mil dólares, dependiendo de las carreras. Y esto quebró la relativa equidad (en términos capitalistas) que existía, produciendo el estallido de indignación social, que solo empieza. Las leyes nuevas en Quebec (Lay 78), son “a la chilena”: represivas, no dan soluciones y criminalizan el derecho a la educación.
Desde un punto de vista de eficiencia educacional, las largas duraciones de las carreras y sus “vacaciones in justificables” tampoco permiten la integración educacional de práctica, teoría y de evaluaciones basadas en competencias profesionales, fundamentales en los modelos educacionales modernos. Los tiempos de evaluaciones “finales”, basados en pruebas fundamentalmente de tipo memorísticos y repetitivas, promediadas, donde no hay evidencia alguna de que los estudiantes tengan efectivamente las competencias profesionales necesarias y vayan progresando, además de asegurarse de que las obtienen y lo demuestran. Este circo de pretender y no hacer debe terminarse. Y pronto.  Para producir profesionales eficientes -y no pasadores de exámenes y “premiados con diplomas irrelevantes”- se requiere entender que las competencias profesionales implican la integración permanente de los componentes teóricos, de la adecuada y constante participación en las practicas profesionales esperadas y de la habilidad de los estudiantes y de los docentes a evaluar la capacidad de progreso y de, al mismo tiempo, ver como se adecuan los futuros a sus campos de trabajo. Cuando un estudiante “termina” su carrera y recibe su diploma, lo mas frecuente es que se encuentre “perdido”: no saber en que consiste su profesión y deben seguir estudiante, escapando –a un alto costo, sin duda alguna- en una fuga hacia delante con especializaciones mal diseñadas y peor acreditadas. (Muchas de las acreditaciones, aunque duela, son hechas “a lo compadre”) Hay carreras de “duración espantosamente largas” y que con eficiencia se han acortado a periodos razonables y de gran eficacidad. Reformas mayores de los currícula las han llevado de 7 años a 3 ó cuatro, como son los casos de McMaster y otras, en Canadá, o como Queensland y varias más, en Australia. Argentina y Brasil tienen buenas experiencias al respecto… Claro que “en Chile, a menudo, se pretende que todo lo hacemos mejor”, sin tener evidencia alguna de ello.
Finalmente, en esta breve discusión, dado que en Chile la investigación de las universidades públicas casi no tiene financiamiento –con el daño actual y a futuro que eso representa y el hecho que en las privadas la investigación es inexistente ("costos que cortan mucho los beneficios", dicen)- el ponerla como prioridad permitiría que los estudiantes sí tengan campos de aprendizaje en investigación y financiamientos que permitan mantenerlos en su formación profesional. Y a los docentes los sacarían de su trabajo de simple  transmisión de información, repetitivo y sin creación, por uno en que sean generadores de esa información y de búsqueda de respuestas a las necesidades del país y de sus pueblos. Que el mejor docente es el que hace que el estudiante mismos se haga las preguntas y encuentre las respuestas. 
Un tema fascinante y, en el que el derecho a la educación y la responsabilidad social deben ser ejercidas en paralelo y no una en desmedro de la otra, como lo quieren hacer nuestros empresarios del lucro. La posición de los estudiantes no es desmedida. Los empresarios y “dueños del país”, que con el solo objetivo de desvirtuarla y ridiculizarla, dicen que corresponde a posiciones de Mayo del 1968. Entonces los estudiantes decían: “Sean realistas, exijan lo imposible” (Y que, como hemos visto, no era imposible y sí era mucho más realista que las mentiras mercantiles con las que nos ha invadido y estafado el ultra-liberalismo en vigor)
 28 de Mayo del 2012.


Para el impacto en un país de Primer Mundo, ver: 
http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.ca/2012/05/chile-con-91-otros-paises-prefiere.html   y  http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.ca/2012/05/respuestas-similares-los-estudiantes-en.html

El autor es Profesor Emérito en la Universidad de McMaster, Canadá y ha trabajado como consultor y profesor en la formación profesional y docente en América Latina (Universidades y Organización Mundial de la Salud) y Canadá por más de 25 años.

Sunday, May 27, 2012

Patricio Aylwin: la teoría del Camaleón le queda corta. Los Derechos Humanos nunca fueron su causa. Siempre fue igual.

Tener la razón antes del golpe y justificarlo casi 40 años más tarde, es ser golpista de corazón. Especialmente cuando tuvo la posibilidad de mejorar los derechos humanos y no lo hizo.

El Mostrador de hoy entrega unas declaraciones de Patricio Aylwin, ex-primer presidente post dictadura, que concuerdan con su posición política histórica. Ahora que no tirenre opciones electorales personales, vuelve  a reconocer su posición de político golpista. Acusa a allende de lo que él mismo fué y da carácter de popular a Pinochet. No dice, lo que sí se sabe: de que fue muy hábil y que siempre tuvo avidez por el poder.  http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2012/05/27/aylwin-responsabiliza-al-gobierno-de-allende-y-a-su-gente-del-golpe-de-estado/comment-page-1/#compose 
Más detalles salen en la entrevista en El País Internacional: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/05/26/actualidad/1338051981_784799.html donde hay mucha frivolidad personal y autosuficiencia... malos elementos para hacer juicios políticos. Es fácil "cargarle los dados al muerto" que defendió sus principios y los principios democráticos con su vida.

Sus carreras pro-golpe en los años del gobierno de Allende no se olvidan. Que siga repitiendo "a conciencia" que no intervino no es que esté "gaga", como algunos pretenden... A lo más se trata de alguien que simplemente ha perdido la capacidad de la autocrítica y ya no sabe esconderse como antes, bajo un aire bonachón en una farándula originalmente inocentona. Al decir “(Allende) Hizo un mal gobierno y que el Gobierno cayó por debilidades de él y de su gente”, e insistir que de ser de nuevo así "habría vuelto a ser oposición". Es decir, volvería a llamar al golpe y a apoyarlo hasta retrospectivamente, como lo hace ahora. Los golpistas nunca dejan de ser lo que han sido. No se corrigen... Nunca.

El suyo es un mensaje típico de lo que Chomsky habría considerado "pretender estar siempre en lo correcto... incluso cuando se reconoce su error, pero era un error correcto". Siempre de acuerdo consigo mismo es también la tradición del Departamento de Estado. Podrán asesinar a millares pero, como son "daño colateral", son muertos que realmente no cuentan... Siempre exigen de los demás lo que ellos dicen, pero nunca cumplen. 
La otra teoría de Aylwin es la de haber anunciado, desde el comienzo, de que habría "justicia, en la medida de lo posible". Pretender hoy que él fue un mejor político y que lo demuestra el haber "sobrevivido" en su gobierno... es simplemente inmoral. E insiste con una prueba adicional de su habilidad político-manipuladora porque "Pinochet no lo molestó durante su gobierno". No quiere reconocer que él mismo fue uno de los que materializó el contubernio y que Pinochet no tuvo que convencerlo ni quebrarle la mano:  por supuesto, Aylwin ya estaba convencido. Especialmente cuando trazó la senda de mantener la colusión y los acuerdos con un dictador también inmoral. Las carreras electoralistas, lo reflejaron en un espacio en que las elecciones binominales impedían cambios reales y mantenían una Constitución indecente, perfectamente anti-social y de acuerdo a un modelo político-económico ajeno a cualquier equidad social o democracia posible. Aceptó, por convencimiento, "sobrevivir políticamente". Incluso, gracias a una represión tan dura como fuese necesario... Eso no es cualidad de político sino de claro  y avezado político reaccionario, siempre de acuerdo con el poder de la derecha. Esa norma para gobernar muestra una calidad que se identifica con los permanentes intentos golpistas contra Allende. Es decir, Aylwin vuelve a indicar que "siempre ha tenido la razón".  Su razón... una que le ha causado un enorme daño al país y que lo ha mantenido sumido en la violación permanente, -aún presente- de los derechos humanos. Triste, pero real. La Democracia Cristiana, va por el camino de su extinción con personajes como este. (En el mundo ya lo ha demostrado... pero a Chile las cosas se demoran en llegar) Y cuando él habla de que la Concertación tiene su fuerza en la DC y el socialismo, no parece entender que el socialismo que él aprecia es un socialismo mercenario que existe en muchos lados -oficialmente al interior de la Concertación. Es el socialismo "a la española, a la italiana o a la chilena": capaces de violar los derechos humanos por migajas y venderse por algo más que un plato de cazuela. En realidad, el verdadero socialismo es algo muy distinto.
Las elecciones han perdido su valor ante el pueblo: se reconocerán y cumplirán sólo cuando las luchas por los derechos fundamentales logren salir adelante. Y eso implicará alcanzar una Asamblea Constituyente, nueva, genuina y democrática que Aylwin nunca quiso tener (y no, "que no pudo llevar adelante, o que no lo dejaron", como los que lo han seguido han pretendido...) A estos seguidores no es que les faltaron pantalones (o voluntad política: tenían, pero era voluntad reaccionaria) sino simplemente, nunca quisieron democratizar al país y establecer la equidad social que hoy se viene exigiendo. Chile ha tenido su seguidilla de traiciones políticas y, por eso los gritos en las marchas de estos últimos años acusan a los partidos llenos de oportunistas que han gobernado.


Saturday, May 26, 2012

¿Hablar con el poder opresor y/o hablar con el pueblo...?

El gobierno y el poder saben muy bien que es lo que hacen y el por que.


La denuncia internacional contra el Estado y gobiernos de turno de Chile que proponen los luchadores de Calama, por su política mercenaria y represiva que no respeta los derechos de sus habitantes, es una buena estrategia... Pero insuficiente. Chile, por mucho tiempo, especialmente porque la dictadura y la dictablanda desarrollaron técnicas casi perfectas para que se crea lo que no son. Al defender intereses especulativos de tantos inversionistas y de países que funcionan solo para los intereses de bancos y entidades especulativas (USA y otros con el cobre en Chile, España con Repsol, Endesa, etc, etc), les hacen eco y celebran su condición de (DIZQUE) primer mundo, transparente, de economía eficiente, de "desarrollo a imitar", de justicia y de todas las cualidades imaginables... CUALIDADES QUE NO TIENE. El mundo globalizado miente y sabe ya que el Chile oficial también. Y que reprime.

Noam Chomsky, es uno de los autores socio-políticos (no partidista) y en el medio de muchísimas luchas de apoyo a las justas demandas por derechos fundamentales. Por todo el mundo. En las discusiones post-era del terrorismo estatal justificado, en un debate le preguntaban "¿si no sería conveniente hablar tanto con el pueblo como con el poder?"  Su respuesta fue muy simple: "Primero, el poder conoce la verdad. No necesitan escucharla de nosotros. Segundo, es una pérdida de tiempo. Y, además, esa es una audiencia errada". Se debe hablar con el pueblo, que es el que puede desmantelar las estructuras que mantienen el establecimiento actual de injusticias sostenidas. (Noam Chomsky: Poder y Terror: Seven Stories Press, Nueva York, libro en inglés) En el mismo texto indica, adicionalmente, "que nosotros mismos debemos acabar con nuestra participación en la mantención y ampliación del terror (estatal y de sus injusticias) Se refiere a nuestra tendencia a silenciarnos frente al terrorismo estatal, a su criminalización de las demandas justas. A ese actuar con temor y mirar para otro lado cuando se llevan a cabo los atropellos contra la sociedad civil. Y el pueblo chileno lo va aprendiendo a grandes pasos.  

Foto dehttp://www.veoverde.com/2012/05/chile-la-freirina-con-riesgo-de-emergencia-sanitaria-segun-ministro-de-salud/   
Estas escenas de la prepotencia violentista del Estado no resultan por ignorancia de sus gobiernos: son el resultado de su acción premeditada y anti-social: Pensemos en los gastos en represión y lo que podría hacerse... Y lo que se gasta protegiendo a empresarios, forestales, minas,  y a otras empresas en manos de los magnates chilenos como Matte, Angelini, Paulmann, Piñera,    Endesa o Luksic. (Visibles en artículo de los estudiantes, con detalles, en el blog: http://chileanstudentmovement.tumblr.com/post/18991440696/president-sebastian-pinera-is-fourth-richest-person-in) Los derechos humanos no son parte de las agendas de los gobiernos... especialmente de los centrados en el lucro.  Por esto, los tiempos con ellos no deben ser perdidos. La desobediencia a sus farándulas gobiernistas y "promesas a diario" deben ayudar a crear la solidaridad y determinación de no permitir más engaños y represión. Las elecciones que se vienen y en las que todo tipo de pajarraco electorero va a tratar de sacar "sus castañas" con la mano del pueblo, debemos mirarlas con sentido crítico. En Chile hay elecciones por todo y a cada rato... y, de ellas, por la estructura y diseño constitucional pinochetista -reafirmado por los poderes actuales- no hay solución alguna a los problemas urgentes. Un país binominalizado hasta que dan nauseas. 

Sí importa que todos los pueblos de nuestra sufrida larga franja de tierra y mar, con sus riquezas y cualidades humanas y de solidaridad, junto con Aysén, Calama, Freirina y otros tantos del país, se unan y luchen para imponer sus derechos... incluyendo una nueva Constitución. Urgentemente.

Friday, May 25, 2012

Chile, con 91 otros países, prefiere reprimir que respetar las demandas por los derechos fundamentales

Un mundo centrado en el lucro no puede ser democrático, aunque se haga en todo el planeta y, por eso, necesita ser represivo


En un artículo importante, Radio Universidad de Chile en su diario electrónico indica que las manifestaciones públicas por los derechos ciudadanos, económicos y sociales se vieron confrontados por la represión del Estado en 91 países. http://radio.uchile.cl/noticias/153435/comment-page-1/#comment-83843  Amnistía Internacional entrega los datos en su Informe del estado de los Derechos Humanos del año 2012.  

Eso es muy cierto: La violencia es el instrumento oficial de la globalización y de la defensa del modelo ultra-liberal. Y el que 91 países solamente "la usen" es un error estadístico... porque hay muchos que niegan usarla…
Los organismos rectores socio-económicos del mundo la mantienen y aseguran su financiamiento. La Organización Mundial del Comercio OMC, el Fondo Monetario Internacional FMI y el Banco Mundial BM jamás han intentado privatizar o tercerizar esos "servicios prioritarios". Allí no hay austeridad alguna: revientan todos los otros presupuestos y destruyen la implementación de los derechos fundamentales en salud, educación, desarrollo armónico nacional, protección a los débiles y asegurar ingresos éticos de verdad (y no el circo de "regalitos" inmorales que se reparten con fines electorales)  La prioridad, como lo vemos en Chile, está dada por mentalidades como la del Ministro del interior, Rodrigo Hinzpeter y del Presidente, Sebastián Piñera.
Los gastos en aumento de personal represivo, en armas, en jugosos enjuagues para la compra de Camiones Lanza-aguas y pago de "servicios" a empresas -forestales paradas en tierras usurpadas por el despojo al mapuche- es enorme. Solo a "propietarios" con papeles al día, que la ley y los papeles impuestos por la fuerza y el tiempo de inequidad, reconocen como más importantes que la relación histórica de un pueblo con su tierra. El aparato administrativo, siempre represivo, desde los españoles hasta ahora, da mayor valor a sus papeles que a la existencia de un pueblo en estas tierras ya antes. Mucho antes. No ha habido intento alguno de implementar lo que son las recomendaciones mundiales (ONU, OIT y otros) para encontrar soluciones realmente humanas y justas.
Si miramos la educación, que el pueblo exige debe ser democratizada, la respuesta que dan los gobiernos globalizados (y que pretenden ser mejores,con  Chile entre ellos y que rechaza su condición tercer-mundismo) es muy parecida en todos lados: se la ha sacado de su calidad de derecho social fundamental y garantía para un futuro justo para la generación actual  y futuras. 
Las huelgas y manifestaciones estudiantiles no cejan ya por más de 110 días en Quebec, Canadá... Canadá abandonó la educación y abandona todos los campos humanos de desarrollo humano y social. A pesar de haber sido por mucho tiempo, según el programa de Desarrollo Humano de las NU's, el "país que mejor trataba a sus pueblos"... hoy ya está  muy lejos de eso. Hoy, con EEUU, Canadá ha abandonado sus responsabilidades humanas y sociales, relegando su hacer a fomentar y asegurar el lucro... y gastar, por ejemplo, todo el aumento que ya había sido aprobado por el Parlamento y gobierno previo (¡ sobre 20 mil millones de dólares anuales !) "en hacer la guerra de EEUU contra Afganistán". En Quebec, hoy, la represión se hace "a la chilena". Así, sin asco. La globalización es esto: garantizar  a los magnates y grandes empresarios sus fortunas y el saqueo que eso implica, de todo tipo de recursos humanos y materiales de sus países. 
El Premier provincial, Jean Charest, que no negocia con los estudiantes y aprieta la violencia y criminalización, ha incluso proclamado la Ley 78 que es un perfecto documento anti-democrático y que viola las leyes por las libertades de los canadienses establecidas bajo gobiernos en la década del 70. Es evidente: los derechos humanos fundamentales no basta con luchar por ellos para tenerlos... también es necesario luchar para mantenerlos. ( Wikileaks habla de su trayectoria política: como parlamentario y Ministro del gobierno Conservador de Malroney de Canadá, entre 1984 y 1998. En 1998  pasó a ser el Jefe del Partido... Liberal en Quebec. Y ya, desde el 2003 es el Jefe de gobierno (Premier) de Quebec. Una trayectoria muy globalista, como se puede ver: el oportunismo político no es problema en la globalización). 
Y, como es el caso de los organismos globalizados nombrados, y al igual que con la benevolencia con que se mira al globalizado-financista presidente chileno, Piñera, a Charest no lo critica ni con la mirada. La educación, que era prácticamente un derecho (las matriculas costaban menos de 500 dolares anuales canadienses, es decir,de acuerdo a los salarios canadienses del momento, accesibles y con créditos públicos pagaderos sin intereses en un futuro lejano, es ahora -"a la chilena"- la causa deudas de 50 a 90 mil de dolares al egreso. Pagaderos, ahora, a los bancos y a las tasas de interés que se les antoje. ¿El modelito chileno se multiplica?   No es asi: se trata de que la globalización es el instrumento dispuesto para asegurar el lucro a cualquier precio. Por eso esta violencia y represión mundiales. Llega desde los centros del autoritarismo financiero especulativo y anti-social del capitalismo más ultra que hayamos visto.  Chile lo probo con Pinochet y sus cómplices de los Chicago Boys... y los "boys" se han seguido reproduciendo... y produciendo los dramas sociales que vemos.

Para detalles ver también:
 http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.com/2012/05/respuestas-similares-los-estudiantes-en.html

El Informe Anual de Amnistía Internacional es obtenible en: http://www.amnesty.org/es/annual-report/2012

Wednesday, May 23, 2012

Fanatismo represivo, racismo e ignorancia: malas herramientas en Justicia y Gobierno



José Huenuche en Angol, condenado mapuche sin evidencias es violentado nuevamente y le quitan sus beneficios carcelarios por no aceptar que le saquen sangre para examen de ADN. Se trata de "marcarlo" como criminal. Nada de esto es legal ni demuestra culpa alguna. Es simple abuso que el gobierno permite y el Estado lleva a cabo porque la ley pinochetista aún lo permite.

La persecución en Chile contra los opositores del sistema político y del establecimiento del poder es historia larga. En las últimas casi cuatro décadas ha sido la norma. Hubo tiempos en que los perseguidos eran amarrados y tirados al mar, al frente de Valparaíso.  Chile tiene muchas historias de masacres que pasaron impunes. La Pacificación de la Araucanía fue una guerra de exterminio: ni más ni menos y el "héroe que la comandaba", Cornelio Saavedra, era un criminal nunca juzgado, excepto por la historia.

La tecnología es usada a cada momento que pueden y, al hacerlo, se pretende que está bien "porque se hace en el mundo". No especifican de que es en el mundo represivo y que les ha sido enseñado por los grandes maestros entrenadores de torturadores, dictadores y represores... La School of the Américas (SOA) lo ha hecho desde 1946... con mucho éxito para cumplir sus objetivos. Tanto es así que ahora que la SOA cambió de nombre y se esconde porque el mundo los denuncia, han iniciado "escuelas satélites" en lugares como Con-Con (Chile) y en Perú y en todos los lados donde imponen sus criterios.

Esto lo han aplicado al pueblo Mapuche, perseguido con saña por quienes se creen superiores y dueños de las tierras del despojo criminal que este pueblo ha sufrido a manos, del español primero, pero sobretodo, por los "independientes chilenos". Estos nuevos gobernantes, que nada hicieron por generar libertad y justicia al momento del traspaso de poder en 1810...  -cuando nos hicieron creer de que se alcanzaba una independencia para todos los sojuzgados por la Colonia- han seguido abusando bajo un supuesto "país de derecho, libertario, etc". Ellos continúan actuando con un sentido de superioridad (racista, por cierto!) y atropellan al mapuche.

Los test de ADN y la represión: Sacarle muestras de sangre para hacerle test de ADN (ácido desoxirribonucleico, que posee las características biológicas de los seres vivos: en plantas, insectos y humanos). Pero han leído sin saber hacerlo, creen que el "ADN puede ayudarles a ellos", a los supuestos dueños del país, a demostrar, como evidencia reproducible, precisa, irrefutable, de que así pueden perseguir a familias enteras. A todo un pueblo Y lo hacen con poblaciones indígenas (con la ley usada de una Constitución pinochetista). Pretenden saberlo todo y los jefes de los diversos sectores del poder, parte de la represión contra el mapuche, aseguran que reprimen con ciencia, contra el terrorismo y los criminales políticos. Pero...no hay ninguna evidencia de que ese ADN pueda servir de esa forma. Ni que los presos políticos sean lo que se les imputa.

A los presos políticos, ya en el 2008, les venían exigiendo las muestras de sangre para el ADN. Pedidas por ignorantes que querían "otro juguetito" seudo-científico, justificador de su prepotencia. Los presos mapuche, claros de que es su derecho aceptar o no cualquier manejo con su cuerpo y sus exámenes, lo rechazaban. Se les torturó para hacerlo (lo supe por haberlos examinado y entrevistado a repetición) y tuvieron que hacer hasta huelgas de hambre para impedirlo. (A los presos del vergonzoso "caso bombas", que estos días demuestran la incapacidad de hacer Justicia de Chile, efectivamente los torturaron para sacarles las muestras de sangre... que no les sirven para nada... salvo para humillarlos en el proceso) Un ministro del interior y un fiscal fundamentalista, ambiciosos ambos, nada les importó salvo acusar a quien le desobedezca, no les guste... y, por ello, castigarlos con furia inhumana.

A José Huenuche, (foto) uno de los cuatro condenados de Cañete (y confirmados por la Corte Suprema como los delincuentes contra los que no pudieron mostrar una sola evidencia de que fueran culpables de nada y contra los que usaran testigos falsos y testimonios sacados bajo tortura) le han ahora quitado los beneficios carcelarios a los que, como cualquier preso, tiene derecho. La razón es porque ha rechazado que le tomen muestras de ADN. Gendarmería ahora, porque sí, por puro autoritarismo, le quitan dichos beneficios. Huenuche, como los otros presos mapuche, lleva la mitad de su condena porque empezó a cumplir antes de ser sentenciado, en forma "preventiva" gracias a la aplicación de la Ley Anti-Terrorista que fue la base de su juicio. Por eso tiene derecho a beneficios que implican, entre otros, poder reunirse con su familia. Sin evidencia, la mentalidad castigadora, violentista del Estado es ejercida en forma impune y, nuevamente, sin pruebas ni derecho.

Los mapuche han hecho huelgas de hambre por sus derechos y han tenido una respuesta de apoyo nacional por la dignidad demostrada. Dignidad contagiosa y que ha llevado a que todo Chile entienda hoy la urgencia de luchar por los derechos fundamentales. Estas luchas no terminará nunca: la libertad y la justicia son contagiosas...  Ver también: http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=8594
             

Marchas exigen justicia para el pueblo Mapuche
José Huenuche, condenado por la represión. Actualmente preso en Lebu
¿Que necesita el parlamento, el ejecutivo, el Poder Judicial y los organismos-represivos-porque-sí (a ellos se les antoja reprimir y punto: cuentan con la impunidad de un sistema inmoral...) para parar toda esta infamia represiva? Esta aplicación mecánica del trato como enemigos de la patria es inmoral. Se basa en el patrioterismo más demencial y burdo que nos ha plagado por toda la historia, para hacernos creer ser mejores que los más débiles y, supuestamente, derrotados.






Sin embargo, estos "derrotados" siguen luchando y educando con su ejemplo libertario.


Su libertad depende de todos los habitantes de este país,